Las campañas han demostrado ser métodos eficaces para luchar contra el maltrato animal. Centrándose en un objetivo realista que se pueda lograr a medio plazo, como por ejemplo poner fin a la industria de las pieles, las campañas han logrado utilizar los recursos del movimiento para obtener importantes resultados.
Hoy en día la palabra campaña se utiliza muy a menudo en todos los ámbitos políticos, pero las campañas de liberación animal se puede considerar diferentes por las siguientes razones: se centran en una sola cuestión (ejemplo; pieles), están dirigidas contra una sola empresa (como Grupo Max Mara, por ejemplo), tienen exigencias prácticas (que el Grupo Max Mara deje de vender piel) e integran las distintas formas de acción y no se detienen hasta que su objetivo ha sido alcanzado.
Algunas campañas son cortas, dan buenos resultados fácilmente y dan ánimos a los activistas, mientras que otras son más difíciles y largas. No todos los resultados importantes se logran fácilmente, el esfuerzo y la dedicación son imprescindibles. Sin embargo, con esta formula, al final, los resultados deseados acaban llegando, con ellos miles de animales son salvados de una forma de vida miserable.
Determinación es lo que necesitamos más para salvar a los animales muertos por la moda.
Si bien la economía es cada vez más global, también el movimiento de liberación animal, creando redes de cooperación para luchar contra las empresas que participan en el maltrato animal. Campañas globales o internacionales contra las empresas de venta de pieles, por ejemplo, han demostrado ser muy efectivas.